miércoles, 28 de abril de 2010

Que desaparezca el mundo y que sólo yo exista.
La que está hecha para esperar soy yo.

La que contiene al mundo.

martes, 27 de abril de 2010

Esta risa, la más falsa.


Esta risa, la más falsa, que no esconde nada más que un pasmo del que no puedo salir con facilidad. Esta risa, la más falsa, que no me deja respirar tranquila, ni transpirar, ni suspirar, ni nada. Esta risa, la más falsa, que me enseña los dientes rotos por las caídas y peleas contra mi propia sombra. Esa risa, la más falsa, que me echa en cara todos mis dichos no hechos y que me echa en cara el desconsuelo por confianza en las promesas rotas.

No más juegos.


miércoles, 21 de abril de 2010

El juego VII


Y pretender que no estoy aquí, que todo fue solamente una imagen en mi cerebro, o imaginaciones tuyas. Pretender.
Jamás tú y yo estuvimos juntos en la calle, ni miramos pasar los autos, ni estuvimos en absoluto silencio. Jamás.
Será acaso que nosotros dejamos de oír los mares de la luna y nos quedamos ciegos y recogimos nuestros restos con las bocas desdentadas. Será.
No puedo asegurarte nada, no puedo. No debo seguir el juego, no debo. Hago caso a las emociones o las dejo a un lado o las reciclo o las creo o soy una adicta sin remedio. No puedo.
Tic tac de las sirenas que se ahogan con el viento y esparcen sus tibias muecas de cansancio. Las conoces y sabes que son ciertas, casi tan ciertas como el día, ése día, que logramos todo en tan poco tiempo.



lunes, 19 de abril de 2010

El juego VI


Los días son relevantes; los días mejor que pasen sin serlo, sin ser días.
O que los días lleguen y escupan todo lo que tienen y se marchen tan pronto como llegaron.
O que los días no lleguen cuando se les espera y sean ¡una gran sorpresa!
O que vengan, que permanezcan y lo borren todo. La noche.






Quizá es ese momento, en que los días hagan lo que mi antojo dicte, deje de sentir emociones.
O quizá, las tenga nuevamente.


jueves, 15 de abril de 2010

El juego V


¿Qué pasaría si uno fuera uno y otro? ¿Qué pasaría si todos pudiéramos leer nuestras mentes?
¿Qué pasaría si nuestros secretos se revelaran un día? ¿Si fueran sólo los míos? ¿Me odiarían?
He experimentado ya el rechazo de mis semejantes, de mis amores más grandes. ¿Lo soportaría de nuevo? ¿Habría quien me diera cobijo como la primera vez?
Sería la primera vez; sería tal vez la última; tendría las complicaciones más felizmente compradas a mis espaldas; o quizá tendría los peores sueños de mi existencia.
- ¿Cómo saber?
- Sólo abriendo la caja.
Sobre mis obsesiones, sensaciones y pérdidas, sobre ellas y muchas más cosas me he dedicado a escribir en este y en tantos otros diarios llevados y terminados. También me pregunto, si dejara de escribir, ¿Me volviera loca? ¿Caería en las drogas? ¿Sería suicida?
- ¿Cómo saber?
- Sólo abriendo la caja.

*____*

¡Felicidades a todos los participantes de mis diarios!

martes, 13 de abril de 2010

Bocadito


Justo ahora me acabo de echar un bocadito.
De niña, muy niña, antes de cumplir los cinco años, mi madre apenas si me daba carne; ¿dulces? ¡Ni pensarlo!
Así que no comía postres procesados (si hasta mis fresas con crema tenía miel. ¡Miel qué horror!)
Después, pocos años después, llegó un postre a mi vida: Las brochetitas.
Mi madre metía en popotitos de jugos Boing un pedazo de plátano, una fresa y un chocolatito y luego los metía al refrigerador. Como era casi mi único postre, era mi favorito.
Cuando nos mudamos del Poli, el postre quedó en el olvido... hasta ahora.
Y es por eso que presento aquí la miniversión de la brochetitas, llamada "Bocadito" y he sido muy feliz al comerlo.

sábado, 10 de abril de 2010

El regreso de las no chorchas


Durante el regreso de las no chorchas me encontré con sierra y flora de la región Tamps-SLP y pude hacer algunas fotos divertidas y veloces. ¿Por qué no hay fotos de Vicky Rach? Digamos que el ambiente de terror de la ciudad no se prestaba para dar una caminata con fines de capturar estampas y no es que me haya tocado "la de malas" en medio de los balazos, pero el silencio de las tardes me daba desconfianza y mejor hice por leer a Kundera, que mucho bien me hizo.



Las actividades que tanto me gustan de Vicky Ranch no tuve: ni ir al mercado, ni ir al agua, ni caminarle por la de Carrera y soñar que vivo allí. No vi ni chorchas, ni pepinillos, ni queso menonita, ni mangos, ni naranjas.
Fue triste sentir cómo Vicky Ranch ya no es Ranch; cómo perdió esa atemporalidad, que yo tanto gozaba; cómo ya casi ni Vicky es. Mejor dejar de recordar que alguna vez existió un lugar así; mejor ahorrarme dolor.


E hice mejor por molestar a la tía que va que vuela para ser "beata" de iglesia; hice por visitar a la prima con sus dos hijas loquitas que me cayeron retebien; hice por visitar a la tía que nunca quise y que ahora sufre una triste enfermedad; hice por visitar a otra prima, hermana de la prima de las dos hijas, y ver cómo ella sí no es feliz (a diferencia de su hermana); e hice por regresar con mi padre y madre y manejar la mitad de camino.

Por primera vez me sentí feliz de regresar a "mi ciudad es chinampa en un lago escondido".

viernes, 2 de abril de 2010

Sobre mi partida no definitiva

Tu partida
Gonzalo Curiel

¡Ay qué amargura dejaste en mi vida!
¡Ay qué fatiga de angustia y dolor!
¡Cómo me duele, mujer, tu partida
hacia no sé qué otro puerto lejano de amor!

¿Quién borrará de tus labios mis besos?
¿Quién mis caricias te hará olvidar?
Yo sólo sé que te quiero en secreto, tú,
si me olvidas, tendrás que llorar.



Estoy escuchando canciones mexicanas de los años 30's en Radio UNAM del am. El mundo será muy triste cuando deje de existir el fidelísimo am. ¿Por qué no tener todas las opciones para oír?
Hoy tantas mujeres me desearon bendiciones, ¿habrán sido mis chinos?
¿Qué significan tantas bendiciones enviadas? ¿Que creen en eso? ¿Que me auguran buen viaje, buen café, buena compra, buena digestión? No lo sé; sólo espero que sus buenos deseos se hagan efectivos y yo sólo sufra por mis desvaríos y no por el tercero, ajeno, desconocido u ojete.
Pronto me alejaré de estos centros sureños e iré al noreste caluroso, para volver pronto -supongo pronto, a más tardar el miércoles- y mostrar después fotos o contar alguna anécdota que valga la pena. (¿Y si ninguna vale la pena?)
Mi partida no definitiva, ¿tendré alguna vez alguna partida definitiva, que no la muerte? ¿Será que algún día logre escapar del país este? No queda de otra que ser paciente y medio sonreír al escuchar las canciones verdaderamente viejitas de la radio y tal vez dejar escapar alguna lágrima en ánimo felizmente kitsch.

miércoles, 31 de marzo de 2010

Bendita, bendita ignorancia.

A veces soy sólo una chica; a veces hago todo sin preguntar y disfruto del sol (poco sol, en realidad) primaveral. A veces digo la verdad y no me creen.Hoy supe que quiero dejar de querer a Alguien, que ojalá no necesite más de verle, que ojalá estuviera más tranquila (como hace años) por no saber nada de él.
A veces no quisiera ser más que un gato, como la mía, sin más preocupaciones que comer, tomar agua, molestar a mi dueña y dormir. ¿No es buena idea?
Dejar que el tiempo pase y me arrastre... ¿Qué no he hecho esto todos estos años?

Quisiera desaparecer.

Por eso, querida ignorancia, ven a mí; llévame allá lejos al norte y no me regreses hasta que tenga grandes hoyos en la cabeza donde se puedan meter monedas del tamaño de los $1000 de Sor Juana. ¿O qué otra cosa más podría caber?
Ser feliz y ya, sin esperar nada, porque las expectativas sólo erosionan los recuerdos y los saberes que alguna vez se adquirieron. Es cierto, sí, que ya poco sé de lo que se supone que aprendí. Si tan sólo también olvidara que alguna vez supe algo...

jueves, 25 de marzo de 2010

El maldito vicio

Desde que tengo memoria (casi) no he tenido otro vicio que el sexo. Sufro síndrome de abstinencia, es necesario, es obligación, es lo que se debe hacer conmigo. Lo-que-se-debe.
¿Cómo quitarme el maldito vicio?
De todos modos es vació.
De todos modos es sinsentido.
De todos modos en algún momento se quitará.
De todos modos lo olvidaré paulatinamente.

¿El problema es la reproducción?

miércoles, 24 de marzo de 2010

Des-encanto


Las palabras no me gustan ya nada desde que escribo sobre lo mismo. Las palabras. ¿Qué si son éstas y no las otras? ¿Qué si nunca digo lo que en verdad digo? ¿Qué si lo que siento es una farsa? ¿Qué si me engaño a mi misma? ¿Qué?
Si todo esto fuera verdad y no fuera más que un sueño; si mis pensamientos pudieran ser leídos e interpretados; si la oportunidad llegara. No, sólo vivo en la fantasía de ser dueña de mi propia vida, de mis palabras, de mis sueños, de mis pensamientos. Soy un reflejo.
Poco quisiera escribir ya, mas si dejo de hacerlo, temo que enloqueceré por completo.
Recuerdo el día en que empecé a escribir un diario, un diario rojo que me regalaron en la escuela. Al principio pensaba que era diario, después fue semanario, después 'mensuario'; ahora es casi anuario. Sigo escribiendo con regularidad en todas partes, como si fuera importante, como si fuera imposible quedarse callada y contener todos los sentimientos, frustraciones y juegos.
¿Quién quiere compartir un epistolario?
Lejos de mi vida, de mi amor y mis deseos. Estoy tan lejos en este momento.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Una mujer como yo...


... Sería insoportable para tantos, por mis razones, por mis interrogantes, por mis inseguridades, por mis ensoñaciones; porque pido mucho y doy más a cambio; porque no puede haber simpleza a mi alrededor, muy a pesar de la mía; porque tengo siempre dudas y anécdotas para ilustrar.
¿Quién más soporta a una mujer como yo que unos cuantos? ¿Cuántos otros cuantos pueden conocerme más allá de mis ligerezas? ¿Quiénes, de los que dicen conocerme, se atreven a ir más allá conmigo? ¿Quiénes otros dejan su miedo natural hacia mí y me enfrentan?
Pocos. Ni los más experimentados se dejan de tientos y me tratan simplemente.

Let's face it (como dijera Sumer Glau en TSCC):
I'm a scary robot (women).

martes, 16 de marzo de 2010

El juego IV

Fueron tres buenos y divertidos días a su lado. Viaje, plática, comida, mercado, amor. Me gustó el regalo inesperado que me dio; me gustó que se quedara un día más conmigo. (Aunque no me gustó su simpatía por los humanos en Mononoke Hime y mucho menos, su simpatía por Lady Eboshi, pero ¡qué se le puede hacer! Mirarla un poquito feo, tal vez).
Gracias Gato, mi más tierno amor.




miércoles, 10 de marzo de 2010

tiví / tefau

¿Por qué encabronarse en una discusión sobre la tele?

Por cansancio, por sueño, porque uno quiere pasar un buen momento y de pronto se encuentra harto de leer las quejas sobre algo que no se puede cambiar, sobre algo en lo que no se tiene ni el más mínimo control: Los guionistas de Lost.
Además de la casi certeza de quedarse solo viendo un show y no tener ya con quien compartir impresiones... otra vez la misma historia.

¡Que frívola es mi vida!

martes, 9 de marzo de 2010

El juego III

Un tanto cuanto mucho cansada: La juerga me afecta de pronto; llega a mí sin avisar. Tan tranquila yo, planeando la receta perfecta para hacer galletas o cómo montar una pieza sin morir en el intento. Llegó la juerga, mas no llegó para quedarse, sino para agotarme y dejarme con el deseo de quedar en cama más de sólo una noche: calientita y con la almohada perfecta.
............
Todos hacen citas, todos quieren hacer algo, todos platican conmigo. Yo sólo quiero escribir una entrada e irme a la cama y todo ¿por qué?
............
Dejar todo perfecto, tener mucho cuidado, sonreír cuando se debe, tener el control (remoto, de la situación, de mis emociones, de mi comida, del lugar en donde van las cosas)
............
Calificar de ser la mejor en algo:
¿Cantar? ¿Escribir? ¿Bailar? ¿Fornicar? ¿Curar?
..........
Siempre hay algo más importante que escribir aquí, pero no hay la concentración adecuada.

jueves, 4 de marzo de 2010

Feliz cumpleaños a Isis (mi gata)

Isis de tres meses con su hermano malo.

Hoy cumple años Isis, mi gata y a manera de festejo, le pongo una entrada.
Hoy hace seis años llegu
é a la casa y vi a su mamá Baka flaca y sin embarazo, le pregunté ¿dónde están tus hijos? y casi de inmediato escuché maulliditos. Los parió en un cuaderno viejo de apuntes de mi madre, sobre el librero.
Cuidadosamente los metí en un moisés y los cubrí para darles privacidad.
Desde ese día, cargué a la que fuera mi querida Isis para siempre...

Isis de casi seis años

Isis de cinco años

El juego II

El barbón perfecto.

Allí estaba, El barbón perfecto, con sus chinos, su barba entera y cerrada, sus lentes de armazón plateada y negra, sus ojos redondos y un libro de Élmer Mendoza. ¿Podría haber sido más perfecto? ¿Podría haber tenido voz de pito o triple pezón? No lo creo y si los tuviera no me importara, porque lo que vi fue suficientemente perfecto para mí. ¿Demasiado perfecto? ¡Jamás!
Pensé en hablarle, pero no quise; estaba muy turbada como para aparentar inteligencia. Lo que hice mejor, fue seguirlo todo lo posible, a través de transportes, calles y metro. Me senté lo convenientemente cerca para contemplarlo en toda su belleza; y lo h
ice.
Los acercamientos que tuve con él fueron un par de miradas cruzadas, en las que él parecía no verme (cual si yo fuera transparente), y una foto del acoso (para que todo mi respetable público pudiera contemplarlo, parcialmente, porque el lente de mi celular está un poco puerco y porque nunca pude tomarle la foto de frente). ¿Me excedí?

Helo aquí.

martes, 2 de marzo de 2010

El juego I

Escondiéndome, escabulléndome, fingiendo ser otra y yo misma, ¿cómo podría yo olvidarme de eso? ¿Cómo sería mi vida sin la agresividad y sin la timidez?
Sí, soy agresiva y tímida, en combo terrible y cierto, en combo que nadie jamás podría creer. ¿No es ser agresiva y tímida una contradicción? (Aunque cuando me conocen a fondo, pueden ver que soy más tímida-tierna que agresiva-enferma; soy más bien terca)
Lo bueno de tener algunos amigos nuevos es que al final del día en tu celular llega algún mensaje invitándote a comer en la semana.

¿Qué sorpresas culinarias me deparará la próxima semana?