miércoles, 1 de febrero de 2012

Frío


Contaría todos los chistes del mundo y ni así siquiera se podría quitar el frío que vino a sorprender. Tendría entonces que responder las preguntas que jamás seré capaz de formular, como por ejemplo:
¿Cuál es la diferencia entre la verdad y la mentira a medias?
¿Cómo es una razón con fundamentos medianos?
¿En qué consiste el uso de millones de vellos púbicos?
¿Debería cesar negociaciones y simplemente hacer lo mío?
¿Qué es rendirse ante el mar de información y cómo se logra?
¿Podría simplemente relacionar el apabullante contenido con la misteriosa forma informe?

Sería muy simple de mi parte poner las repuestas a las injustificadas preguntas.

viernes, 27 de enero de 2012

El ser especial y lo que parece.


De nuevo los días alargados con palabras jamás escuchadas; las noches de emociones y rincones. La verdad asalta sin ser jamás buscada. El hallazgo—quizás tardío, quizás a tiempo—, la razón para dejar las suposiciones y esclarecer lo que jamás estuvo en tela de juicio. (La tela de juicio, telaraña y última morada antes de entregar el cuerpo). De nuevo la verdad aplasta compasiones, (compás de silencios de más de unidad); los ojos le miran sin ser observado ¡y se esconde, ingrato, se esconde, oculta las manos, las intenciones, los miedos!
Aquéllos dientes sucios se pulen de versos contentos y reclaman las atenciones que jamás pensé prodigarle en una tarde roja y espumosa. Estorban la vista de arena y convierten en cal los sueños por tantos años trabajados.
El ser especial se mantuvo a pesar de los días más nublados, a pesar de ser negado más de tres veces, a pesar de la desaparición de las otras especias (¿o especias?), y se quedó en un pedestal morado, lleno de expectativas y esperanzas, temeroso de las heridas, con ganas de todo lo imposible—que después será plausible.

sábado, 14 de enero de 2012

El cumpleaños que no narré




El cumpleaños que no narré y la pipa del agua que llegó justo a tiempo. La salida puntual, la llegada con felicidad. La comida caldosa y deliciosa. Los amigos y en café mío favorito (con abrazos y sellitos incluídos). Así fue aquél día.

Fali y el intenso


Antonio y yo

Eliana, Fali, el Intenso (Daniel) y Ángel


Eliana, yo, Beto (Pinpón) y Nancy


Ángel y Eliza (de Mambrú)

Y luego tomamos un poco.

Antonio, yo, Eliana, Fali, El Intenso, Nancy y Beto.

martes, 3 de enero de 2012

Geburt




Entran las ganas del sabotaje, de la reclusión, del aislamiento, cuando de pronto recuerda bien que nació cierto día y que cada vez que esa fecha está marcada en el calendario se le monta un año más encima y no hay manera de quitárselo; ni modo de negarlo; ni modo de ocultarse del mundo.
No habría perdón...
Siempre fue importante esa fecha, quien sabe por qué; que si fue una y no otra, que la preeclampsia, que los dolores inesperados, que los nulos. ¿Por qué siempre tiene que ser recordado al final de cuentas? ¿Por qué no se puede tomar como un día más?
¿Por qué el ser especial?


¿Por qué no ser especial?




lunes, 2 de enero de 2012

Aguafiestas


Quién se detiene a ver a los pocos cuantos que en verdad se reconcilian con los más próximos a ellos. Nadie. No existe la gente que halla reconciliación al alcance de su mano para dar y regalar y seguir avante con la vida que le toca y que no ha escogido. No existe la gente que quiera en verdad reconciliación. No existe reconciliación en esas gentes que dan vueltas en su coraje, en el sinsabor que ellos mismos crearon, en la incomprensión que las transmisiones televisivas no explicarán jamás.
No hay nada en este mundo creado por mí para ellos, ni en este mundo creado por nosotros, ni siquiera en el mundo creado por ellos mismos; se han expulsado y ahora están nadando en un caldo insulso, que ni siquiera llega a la repulsión, ni al deseo, un caldo que no despierta pasión.
Se quedarán ellos ahí. No querré volver. Cada quien que se seque solo, solito y bien seco.

Allí queda.

sábado, 24 de diciembre de 2011

Tengan su navidad.


Las fechas en donde todos gozan con las compras y la comida, con la agradable compañía de los abuelos, tíos, sobrinos, cualquier pariente que en esta ocasión sí conoció la ducha. Las fechas en la que todos fingen ser felices o se drogan con bacalao, romeritos, postres, vinos, sidras. Las fechas en las que se va vaciando el significado y no queda más que el ánimo de consumir(se) con fastidio e hipocresía. Las fechas en las que todos están y nadie se encuentra. ¿Qué sería de estos seres humanos sin esos divinos pretextos?
Por favor, sean mesurados en el festejo para quien seguramente han olvidado.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

veintiún


Veintiuno, un día en el que comenzó la carrera para convertirme en lo que soy.
Veintiuno, que mejor ni recordar debería, pero ¿no fue aquello una gran revelación?
¿No fue esa noche la que me abrió las posibilidades o los ojos a las posibilidades?
Veintiuno, el juego de las niñas.
Veintiuno, las fiestas, las sonrisas.
Veintiuno, después de los reclamos, las risas y el dejarse ser.
Veintiuno, llegar allá, más allá.
Veintiuno, los recuerdos ya se entremezclan.
Veintiuno, la noche fue o el día.
Veintiuno, respiraciones demasiado cerca y lamentar la lejanía.
Veintiuno, relación de ella de mí de todas.
Veintiuno, ¿cómo no lo vi cuando evidente era?
Veintiuno, los ojos cerrados, por temor a lo que sucedía.
Veintiuno, probar y probar, porque finalmente la sorpresa había gustado.
Veintiuno, si regresaras a ese veintiuno, no sé si lo repetirías.
Veintiuno, la boca del lobo y no hiciste caso.
Veintiuno, venganza y arrebato; celos.
Veintiuno, siempre supiste que no sería para siempre.
Veintiuno, y al final escapé.
Enterremos los veintiunos en una fosa común, sin número siquiera, asignado.
Todo lo que brilla un día, irremediablemente será opaco al día siguiente.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Largos


Largos los que vienen por aquí y no me preguntan nada. Largos los que preguntan y se conforman con cualquier respuesta. Largos los que escuchan la respuesta verdadera y molestan con más preguntas.
Todo el cansancio acumulado del mes que, si apenas comienza, ya ha acabado y los silencios convenientemente incómodos y los saludos desinteresados. Con estos ojos que miran la oscuridad de mis párpados, observé de lejos el pasado y de largo el presente que se diluye con las ensoñaciones obscenamente reales.
Quién viera mis lágrimas ahora. Las secara con su hombro restregoso y luego las vertiera en un frasco de vidrio para macerarlas y tenerlas sobre su escritorio para siempre.
Ahora, los regalos pendientes ocuparán el largo de mi tiempo restante sobre este (d)año.


viernes, 25 de noviembre de 2011

¿Que le pasa a mi cuerpo?


Comenzamos con el pie diestro y terminamos con el zurdo. Las pasiones rebotan ligeramente en las paredes de piedra y los senderos se agrandan repentinamente para que venga el violador y te mate y corte la cabeza y la de a los perros.
Cada día tiene menos interés y lo interesante es que cada noche relleno mis ojos de sueño para repartirlo entre los zombies que dicen ser empleados bien remunerados y que no son otra cosa que palillos encimados uno por uno. Cada sueño dado es un desliz que los empleados usan para borrar las sonrisas de sus amantes y otorgárselas a sus esposas y cada esposa tira la sonrisa por la borda para que su amante, a la que su esposo ama en realidad, se la coma o la cocine en rica ensalada fresca para uno de sus hijos muertos.
Terminamos con el dedo meñique y comenzamos con el índice, bien arriba, apuntando al cielo, mientras sus otros compañeros dedos se constriñen y ayudan a la señal que debe ser hecha en el momento más oportuno, o en el momento de mayor peligro, o frente a la monja que come los rosales que las niñas han sembrado durante todo el año escolar.
En el mundo matraca, en donde todo se da, yo me doy.


martes, 1 de noviembre de 2011

Tu vida-Tú vida


Se resume, consume. Asumo que nada y nadie son lo mismo, que en los días de muertos se esconden más de tres vivarachos y roban dulces de las ofrendas. ¿Si vinieras esta noche a ver cómo he hecho de bien en esta carrera, seguirías con ese silencio incómodo? No tienes que hacer nada, sólo mirar, así, de lejos; sólo ver los sonrojos y hoyuelos que provoco; sólo ver cómo fue que yo no tuve que largarme para ser algo más que el no se qué que tanto incomodaba.
Con el juego de los acentos, con el cartón, con los remedios poco elaborados para manejar las historias intrincadas; con ellos y por todos ellos, los que jamás me leyeron, y los que sí lo hicieron y ahora piensan que nada vale ya, estoy sentada mirando un librero repleto de libros técnicos, enciclopedias, mangas, partituras, diccionarios y obras literarias, escribiendo sobre casi nada y, mientras lo hago, recordando las muchas maneras en las que solía escribir mis cosas y los múltiples cuadernos que usaba en esos tiempos en los que creía que escribir algo sería importante para la humanidad.
Y tú, que te sorprendías de que pudiera sacar una historia de cualquier gesto, olvido u objeto encontrado.

lunes, 31 de octubre de 2011

De la casa que nadie habita.


Aquí, donde nadie querría vivir, de donde todos quieren salir. El lugar que casi nadie sabe gozar y disfrutar. La casa de los sueños de algunos, el encierro de otros; aislamiento. Casa grande, cinco habitaciones, tres baños completos, cocina amplia.
Allí, donde se ha hecho magia, donde los sabores han salido de lo más exquisitos, o los hongos han salido de lo más inesperado. ¿Quién podría saber hace ya casi diecisiete años que esto sería el territorio del que todos escapan?
El lugar que tiende a quedarse solo, pero no lo logra, no expulsa y retiene rehenes, de los más fieles y difíciles de curar.
El hogar que se va quedando vacío, que se va haciendo viejo, y que, sin embargo, embellece con los días y me da colores, y lo de allá afuera, lejos, a kilómetros, no me importa.

martes, 25 de octubre de 2011

Mutis


El pecho descubierto, las manos lastimadas. "No te lastimes los deditos." Los ojos enrojecidos y la nariz taponeada con papel, llena de sangre. "¿Qué te hiciste?" Surgiste de buenas pesadillas y de días interminables, de días de verano en el norte. "Borraste todo tu pasado y también me borraste a mí." Quisiera que hubieras sido creado de noches de invierno en el norte, de aquéllas tan gélidas y eternas, en donde no queda otra que descansar. "Volví sólo para llevarte conmigo, para que me hagas compañía y me tengas los almuerzos listos todas las mañanas."
Mutatis mutandis.
Saliste de un mezquino costroso, repugnante; fuiste reconocido por mí al quinto día y después me negaste cuatro veces. Ahora que lo has dejado de pensar y que lastimada estaré por la eternidad de una hormiga, quiero dejar muy en claro esto:
Busco atardeceres generosos y rechazo engaños dolorosos.

jueves, 20 de octubre de 2011

Olvidare


Quien me pateare, gritare, dejare y abandonare en el peor momento de mi vida, no debiera estar más presente en esta vida psíquica.
Se va (ya se había ido); se fue (ya se había ido). Resolvió irse y no cambiar y ser la misma persona. Decidió ser una extraña para mí y otorgarme el dolor de aún poder reconocerla. Dijo que los saludos serían de lejos y juró con eso jamás volver.
Sentada yo, mirando las estrellas, la luna, la brisa y los pastizales; esperaba que el segundo milagro ocurriera. No habrá condicional en esta oración; no pasará.
Por la razón más estúpida. ¿De lejitos? Puede irse muy lejos y triunfar.

La felicidad por el primer milagro solamente.

jueves, 6 de octubre de 2011

Desde una fría noche.


Pasaba el Sentir ya cansado se sí, cuando alguien lo llamó desde una ventana.

—¿Qué es lo que deseas?
—Quiero que te vayas de aquí lo más rápido posible
—Entonces, ¿por qué me llamaste?
—Es que no quiero que te vayas
—Tendrás entones que decidir, o me invitas a pasar o me corres de tu vida para siempre.
—¿Podrías irte por un rato y luego regresar para decirte lo que he decidido?

El Sentir accedió y caminó por varios días hasta que de nuevo fue llamado desde la misma ventana.

—Entonces, ¿qué es lo que has decidido?
—Quiero...
—¿Qué es lo que quieres?
—Deseo...
—¿Qué es lo que deseas?
—Debo decir que debes marcharte de mí para siempre.
—Si eso es lo que quieres, que te sea la vida lo más plena posible sin mí. Si algún día te encuentro no me detendré, es más, daré media vuelta para evitar toparnos.
—¿Serás capaz de eso?
—Así lo siento yo.
—Entonces no te vayas. Mejor quédate y disfrázate de otra cosa.
—¿De qué quieres que me disfrace?
—De espejo, para que todo el que quiera ver dentro de mí no haga más que verse a sí mismo.
—Que sea así entonces.

Y el Sentir se convirtió en espejo de esa persona y cada vez que alguien intenta acercársele puede ver en ella lo que mejor le acomoda y gusta: a sí mismo.


sábado, 1 de octubre de 2011

Octubre el bueno.


Octubre el bueno, el que aún da sol, el que tiene calor, el que no traiciona con sus cambios de temperatura extremos. Octubre y estoy aquí, feliz, lejos de las fuerzas demoniacas, lejos de los drásticos 3ºC al sol, lejos de lo que poco vale la pena extrañar.

oct 2010

Octubre y no estoy aislada más, y gozo un tanto del fresco y de la calor, y tengo las experiencias novedosas enriquecedoras y buenas.
Octubre y viajo. Las fantasías no se hacen solas; siempre es mejor juntarlas y tener buenas tardes con ellas.
Este mes de festejos, que abrió sus cortinas con lluvias y vientos, tendrá, espero, sabores exóticos, reconciliaciones inesperadas, grandes batallas, estereotipos bien logrados, lugares comunes focalizados y puntos demostrados. Este octubre, mes común y favorito, vendrá grande, vendrá de treinta y un días.

Casi octubre 2011


martes, 27 de septiembre de 2011

Otoño y los planes truncados.


De esos pleitos que no conciernen, de esas historias que cansan, de mujeres que creen en lo que está más allá de lo evidente. Las buenas ganas y las malas también. Los regalos de la nueva estación en mi cuerpo que no quiere mejorarse o mi mente que se aferra a ese sentirse no tan bien y las penas de los ojos inventados y las lenguas hechas polvo por los kilométricos recorridos bajo el sol que promete quemar inmisericordemente las más sensibles pieles.
Venir a refrescarme en los suelos fríos, los ardientes pies enbotados y prestos para las lluvias inexistentes; tomar las aguas algo tibias y las comidas recalentadas; sobar y ser infeliz y tener ganas eternas de dormir sin parar, para que, tras varias horas, las espaldas revienten de estar en una misma posición.
Deseo. Duermo. Descanso.
Este Otoño que comienza para muchos del norte y que allá en el sur, primavera es.


lunes, 12 de septiembre de 2011

La divinidad


La divinidad que nos alcanza, como el tiempo, como la sombra de la pesadez. La divinidad que atraviesa el cuerpo cuando las harmonías son perfectas, cuando la voz finalmente fluye. La divinidad que vino y dejó todo claro. Sané.
El cuerpo, traicionero, en dolores varios y las respiraciones de emoción entrecortadas. El control perdido y hallado en minutos importantes. Quizás todo hubiera sido mejor para la ejecución si las respuestas hubiesen terminado acalladas por el brillo de los alientos o aplastadas por largos acordes de órgano, mas no: las ondas sonoras rebelaron la verdadera magnitud de las cosas, los detalles nimios y todo aquello de verdadera carencia de importancia fue erradicado, (¿verdaderamente lo fue?).
Comunión en la sala de conciertos y el descubrimiento más exquisito de un dios físico e inmortal, del que jamás debí renegar y al que he de seguir sirviendo, fiel y bellamente.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Que me perdonen



De los humores raros, de levantar olas, de cansarse por aguardar sin querer el tiempo. Del cansancio inexplicable del cuerpo y los números que transcurren en la pantalla del ordenador (o los segundos que suenan algo constantes desde el reloj de pared).
De defenderme y de darme cuenta que no siempre envejecer hace más sabias o más cautas a las personas y que, tristemente, las hace más rencorosas, más propensas a la crítica injustificada, más persignadas.
De no saber quien ha perdido a quien, pero bien oír en mi interior la voz justiciera, la voz que me sabe y apacigua los demonios; el escudo protector.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Corajes contenidos.


Corajes contenidos, corajes retenidos. Palabras.
Que es mejor decirlo todo aunque se eche a perder la sopa.
La molestia y la gente que ha cambiado, o la gente que se ha mostrado tal cual es.
Entre la sabiduría popular y las explicaciones mágicas, tantas cosas que de la mesa caen. Serán las decepciones las que al final alejen a la gente.
Dejar ir.
No dejar ir.
Decir según deseos, porque la lengua es valiosa, porque defender a lo amado vale y defender quien se es, también, su comodidad, su familiaridad, de lo que ha sido forjado.
Si algo se hace de corazón, ¿por qué ponerle más trabas al oficio?
Más vale la autenticidad en vida que reprimirse hasta la muerte.