Una niña negada, una niña que no merece que le respondan sus mensajes. Una niña con quien se tiene que lidiar. ¿Niña con miedo? ¿Por qué la niña no se valora?
La respuesta...pronto. En unos cuantos años. mmm
y chillo...
Con sueño, con pereza, con modorra, con aspaviento. ¿Exagero? Aquí lo no escrito y siempre a la vez. He aquí las huellas del Destino que he ido arrastrando: Tedio.
Lo acepto, lo acepto (aunque nunca lo negué), soy adicta a las curvas, por suaves, deliciosas, por ponerme en la cima, luego no tanto, por allí en medio, y al final tan abajo que pienso que nunca más estaré arriba; sin embargo, y para gusto casi exclusivamente mío, vuelvo subir muy al pasito avanzadito y lentito, pero seguro, para volverme a precipitar a la nueva aventura.
Soy la Srita. "Tormentos emocionales"
Por el peligro y con orgullo de tomarlas, las curvas por supuesto, declaro:
ANDO TODA SUELTAAAAAAAAAA AHHHH