sábado, 9 de octubre de 2010

Un poquitico


Música barroca de fondo.
Atolondramientos y ensueños, picor en la garganta, como si lo necesitara y nadie que me cuide. Ahora sí, ni cuando me sentía muy enferma y a mi madre le daba por irse de la ciudad. No tan sola entonces, de menos el suelo no está helado, de menos no está el ánimo por los suelos porque no se supone que no debería estar sola.
Sueños, tal vez sueños de enfermedad, casas solas, oscuras, viejas, aquélla hacienda que habitaron mis abuelos hasta su muerte, las viejas puertas de madera, las que sólo se cerraban con una tranca y la salida a la carretera, ésa que sigue siendo transitada por los locales, pues hay ya una nueva, pero de paga.
Los enredos duermentes, las misiones incumplidas, la cama hecha nudo por los fríos de la noche; que debí haber prendido el calentador más temprano.
Leo tan bien las intenciones y las medias palabras; sé tan bien cuando las cosas funcionan, cuando tienen rumbo y cuando no, que se despinta casi de inmediato el ánimo y lo pongo en tinta-papel y da a veces resultados magníficos (aunque las cuestiones mías pendan de un hilo seboso).
Música del siglo XX de fondo.

martes, 5 de octubre de 2010

El tormento.


Ayer escribí sobre la Tranquilidad, hoy no. Hoy escribiré sobre el tormento que se avecina, ¿que cómo lo sé? Pues simplemente. El tiempo avanza, es ya octubre, nunca pasa lo que debería pasar, nunca cae lo que yo espero y la verdad, empiezo a cansarme.
Seguramente la tranquilidad mentada venía justo por aquélla mentada calma antes de la tormenta.
Ansiedad que se acumula, molestias, sonidos, estancamiento puro. Y a dónde vine a caer, al lugar más raro para mí en este mundo, al lugar donde la gente es fría e indiferente, al lugar de comer lo que sea y seguir adelante con el día. Yo no hago eso, no soy fríe e indiferente; como despacio y medito mi día. Tal vez sea ése el pie que me estoy poniendo. El día meditado y no actuado.
Lo hago, juro que lo hago, que mis actividades y mis metas las más o menos cumplo, que a veces me mato y a veces no tanto, pero que ya me he impuesto alguna rutina, de esas enajenantes que ayudan a seguir con el día.
Veo ahora –con mucho más que ansiedad– que muy cierta es la importancia del contacto humano.

lunes, 4 de octubre de 2010

Ruhigkeit!?


Mi madre dice que mi tía dice que me escucha tranquila, ¿qué tan cierto será eso? ¿Se deberá acaso a que no tengo constantemente el elemento "mosquito molestón" encima de mí cada día? ¿Será acaso que los problemas y frustraciones se han quedado en la Heimat? ¿Será acaso que no me queda de otra que estar tranquila en este país? ¿Será acaso que en esta ciudad no hay neurosis, de esa que se pega?
Pero yo sí tengo mi propia neurosis, mis propias presiones, mis falsas esperanzas.
Las esperanzas de llegar.
Las presiones de acabar.
La neurosis del ruido del radio a todo volúmen.
No pienso que en verdad esté más tranquila, es sólo que no me ven diariamente.
¿O sí se me siente más tranquila?

domingo, 3 de octubre de 2010


Medio mundo duerme; tendría que hacerlo yo también, pero por alguna extraña razón, sigo sentada aquí, como esperando algo, ¿qué será? No hay noticias, no hay vida social, no hay mucho que hacer. Llega octubre, eso sí sé, y como tantos octubres, habrá luna y pan de muerto al final. Habrá pan de muerto, sí, a pesar de yo estar aquí, en otros lugares sí que habrá. ¿Me atreveré yo a gastarme para hacer uno?
Notas, razonar, pensar, dispersarme, escuchar desde jazz hasta música contemporánea (así llamada), de esa música que los compositores de conservatorio hacen ahora, de esa música experimental, de ruidos, sonidos sostenidos e intervenciones de voz hablada.
Sí, pronto debería ya dormirme, que se hace tarde, que no hay más que hacer esta noche de mantras y ensueños.
Arrullando un Gato.


lunes, 27 de septiembre de 2010

Malos sueños.



¿Quién inventó la noche? ¿Quién inventó los cuentos de terror? ¿Quién inventó el dolor de espalda? ¿Quién inventó los colchones blandos?
La incomodidad nocturna, los miedos irracionales, los días en un asiento, los descansos parciales. Un día parece que las comezones comienzan y no acabarán nunca, que las necesidades vienen y van y vienen de nuevo y prometen no irse, que todo sucede en repetición al infinito. Ahora que lo pienso, no he escuchado el teléfono todos estos días, ¿no estaré ya muerta, intoxicada, atropellada?
Este día gris me dio visiones lindas, visiones incómodas de la gente que no se siente feliz o siquiera a gusto con su vida. Este día llegué tan aprisa como me fui y durante la noche ¿qué ensoñaciones más perversas me atacarán? ¿Qué es lo que necesito ya mismo? ¿Cómo se obtiene?
Las taquicardias y los mareos mientras yacía en el lecho me dejaron mal día por delante.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Gemütlichkeit.

Acá la luna llena que a veces me vigila.

El silencio, el ruido a mis horas, mis ruidos, mis masticadas, mi temperatura ideal, la casa, la gente, las maravillas, el clima estable, los días y todas sus horas. Todas las horas de los días han sido mías, no he regalado ni una sola, he sido de mí y por mí; ninguna molestia, algunos planes y mucho radio.
Los juegos, la tecnología, la necesidad de no sentirme sola en las noches que ocupo para estar desocupada; en las noches que no quiero ni puedo hacer más labores. Busco a alguien y está allí. También tú estás y mis amigos, los molestos, los indecisos, los desinhibidos, los cohibidos, los más dubitativos. Soy feliz cuando encuentro a todos y hago un ramillete loco de conversaciones sin sentido e intereses varios.
La hora de dormir se convierte en la más placentera hora del día y a veces duermo con una sonrisa estúpida de alegría.


Sobre mis correrías diarias: http://evitameporfavor.blogspot.com



miércoles, 22 de septiembre de 2010

Bienvenido Otoño



En este día ha entrado el Otoño. La emoción mía no es poca. Tener la oportunidad de ver un otoño verdaderamente rojo, sentir frío, tomar un poco de sol, mirar las plantas, ver cómo mueren algunas plantas.
El temor mayor es el invierno.
Mis sentidos adormecidos y mis ganas frenadas.

martes, 14 de septiembre de 2010

La Patria


O de cómo sobrevivir fuera de ella.

Aquí mi mexicana foto allende el territorio Americano.

Miro los lugares que poco a poco he ido conociendo, los huelo, los siento. El frescor, usual para mí solamente a cierta hora del día, ha durado hoy demasiado. No me quejo; todos los demás se ven felices, bastante satisfechos, ¿por qué yo no estarlo? Fuera del país en el que nací y medianamente maravillada por este pedacito de primer mundo, en donde la gente sí es paciente y amable, (seguramente es su cercanía con Canadá).
Allá, en el país, todos por festejar, con miedo o con alegría exagerada, los dos siglos del inicio de la guerra de independencia o el cumpleaños de Don Porfirio. No lo sé en realidad; la Historia siempre ha sido un gran machote de acontecimientos que alguien más te recitaba, que no explicaba, para que tú después fueras a tu libro de texto y no te encontraras con más que fechas, nombres, hechos, fechas, nombres, hechos, fechas, nombres, hechos, y pocos porqués, los cuales, creo, le darían interés a la materia.
Allá, en el país de no pasa nada, donde todo será un lugar de ambiente, donde la gente es diferente, comerán pozoles, taquizas, papadzules, quesadillas, chicharrones, gorditas, carnitas, menudo, birria, tamales, cabrito, mixiotes, queso relleno, ¡ah sí! mole (lo había olvidado, como no es mi pasión...). También le entrarán a los postres, los valientes, o quizás sean más de champurrados bien calientes y dulzotes, por eso de la mentada cruda, porque no crea el finísimo lector que los alcoholes los había olvidado, aunque casi ni vale la pena mencionarlos, pues ya estas nuevas generaciones salieron medio nacas y torcidas y toman bacardí blanco (habiendo buen aguardiente, mezcal, tequila y el amigo pulque).
Cuando era pequeña, este día, catorce de septiembre, se conmemoraba a los Niños Héroes de Chapultepec; no mucho nos decían de ellos, salvo que uno se tiró con la bandera envuelta en su joven cuerpo (qué sensual). También había un billete café-rojo con azul de $5000.00 MN (ah, cuando uno pagaba con miles, no crea el lector que estuve muchos años de mi vida pagando con miles, en realidad fueron pocos, muy pocos), con las caritas de los Niños Héroes y sus nombres con letras diminutas anotados abajo de cada uno.
¿Por qué escribí todo esto? ¿Será nostalgia, Heimweh? ¿Serán ganas de aguardiente? ¿Será purísima envidia de todo lo que se van a tragar los que sí son amigos míos y compatriotas?

¿Interesado en mis ocurrencias viajeras? Vaya a este link:

http://evitameporfavor.blogspot.com

miércoles, 8 de septiembre de 2010

El brillo en amarillo


Será que a veces hago las cosas mal, yerro, soy un asno. Será que pierdo la cabeza, la concentración, el interés, más pronto que un gato.
Los sueños donde pierdo el centro, donde hay vértigo, donde hay terror. La falta de algo que no sé que es. Lo ínfimo que puede todo ser.
Cuestión de tiempo; cuestión de tiempos; cuestión de destiempos.
Desaprovechar y cortarme la vida un poco; ganas de quedarme sin aliento.
Ya huí. ¿Y luego?
Que alguien me explique cómo es que se supone que debe ser mi punto de vista sobre la obra.
Que alguien quiera discutir eso conmigo para aclarar mis ideas.


Again:
"You're so shining in yellow!"

martes, 31 de agosto de 2010

No hay silencio.


No hay frío, no hay lluvia, no hay calor, no hay desierto. Hay grillos que me llaman más allá de mi ventana, que me quieren decir muchas cosas, pero no argumentan, así como yo tampoco puedo hacerlo. Mente dispersa y tibia, rellena de huesecillos sedientos de algo más que yo misma.
Los tropiezos, los regaños, los engaños, las manías en puerta, traspuerta, entrepuertas.
Venida a menos, como siempre, llena de agradecimientos, que no de gracia y alborotando mentes sin tener permiso.
Al otro lado, la expectativa.


domingo, 29 de agosto de 2010

Antisocial.



Estos días de silencio, de extrañar, de nostalgias, de ánimos extraños extrañados, extrañemos.
A mi gata, a mi perra, a mi Gato.
Este domingo de silencio y grillos allá afuera, de calor en chicotazos de los bichos más extraños, de poca sombra. La extrañé tanto, porque mis domingos atemporales los pasaba con ella, para luego partir y hacer movimiento sureño y llegar de noche a mi casa y ser feliz porque con ella estuve.
El silencio se aposenta en cada rincón de mis tímpanos, mi lengua de adormece; a quien le hago compañía se aísla y yo otro tanto más. Dos personas acostumbradas a pasar largos ratos a solas.
Más antisocial que ni en mis más terribles días de peleas o en los días adolescentes o en los días en los que de mi casa no salir decidía.
La tele hace ruido, el radio hace ruido, ¿será acaso mi nacionalidad la que necesita más decibeles? No lo creo, estoy acostumbrada al silencio. ¿Y entonces? Entonces es que casi no he hablado, que he visto poca gente, que los "how are you?" son no más que frases generalizadas, que necesito algo personalizado.


miércoles, 25 de agosto de 2010

All made of...


Tendría que. La vida está detrás de mí, me persigue, no me deja en paz.
Miro el final del patio y repentinamente recuerdo los rencores del pasado. Miro al fondo y es mirarme a mí misma dentro de la inmensidad que problemas que yo creé. Ahora yo, en otro lado o lo demás de lado, de frente a algunos que ya no son yo.
Lágrimas, dolor, pena. ¿Por qué después de tanto tiempo sentí pena? Como si todos los 'hubiera' de mi mundo se agolparan en mi pecho, como si quisieran salir en tropel ahogavidas.
Aquéllo que fue lo más bonito, que creí borrado de la memoria, surgió: Entre los días no ocurridos y las negaciones de mi persona. ¿Qué importaba todo eso? ¿Ahora importa? Estoy demasiado lejos como para responder esas preguntas vacías, a esas preguntas que sí, ya no importan.
Y como muchos momentos en mi vida, un chico atravesaba el cementerio con una guitarra, canturreando algo acompañado de arcordes que sonaban bien; de nuevo el confort a mí, vino.
Temo que empiezo a extrañar el contacto humano.


miércoles, 18 de agosto de 2010

Blue


I'm a little blue (perdonen si no escribo bien en inglés, nunca me ha interesado tanto esa lengua como para picarle bien a la gramática; necesitaría una buena maestra de inglés no tipo "Brujer" Laura Delazco 'Achtung, achtung'. Total que en este día justamente no se ni en que fecha estoy y hasta dudé si era lunes o martes o miércoles o jueves o hasta viernes. Parece que es miércoles, me informaron) why am I blue? I do not know, vielleicht vermisse ich meine Liebchen heute. (De nuevo, hay cosas en inglés que no salen con naturalidad y mejor me remito al alemán. Ustedes dirán que cómo lograré comunicarme... ni yo lo sé)
As soon I waked up, I looked my telenovela and Where is it? There is no Telenovela! Why? An agreement with Telemundo (Sí, sé que esto es vano, mundano, pero tenía que decirlo en alguna otra parte. Si los gringows no pueden ver aún las Aparicio, ¿por qué yo no? Yo no soy gringa. Nomás porque estoy en su territorio. Sí, es enojo fácil, lo sé)
But I'm really blue because I don't have yet a schedule and I doubt if my theme of study is appropiate or realizable. And I do want to follow with kitsch and Élmer. How I can do that?
O Yeah! Now I'm listening some music. That's what I need!!




domingo, 15 de agosto de 2010

viernes, 13 de agosto de 2010

La decimotercera de agosto.


La locura y el sexo desatado, ¿por qué? Porque era necesario. Las ganas dormidas. Las ganas despiertas. ¡Las ganas!
La locura de la maleta y la felicidad del viaje. Los sueños realizados y el miedo al fracaso.
Mi Gato vino y me dio de campeonato sexo rico, como para el viaje y los meses venideros. Una gran sonrisa y gritos en la escalera. Tanto placer, tan necesario y merecido para ambas.
Sigo haciendo la maleta, lo que falta, lo que sobra, lo que llevaré para mi y para quien algo me pidió.
¿Qué será de mi mañana a esta hora?
Mañana a esta hora, probablemente estaré aterrizando allende el territorio norteamericano.





jueves, 12 de agosto de 2010

La duodécima de agosto.


Falta poco, falta poco, pero aún aquí estoy y para muestra, las travesuras hoy emprendidas con mi Gato y alguien más (presumiblemente gato también, gatorrrrro). ¿Que quién decía que era puro cuento y que rajonas? Pero no, al final, tras vencer mi baja energía y no tomar en cuenta a los mirones, lo logramos. Un muy bien equilibrado trío: Dos nenas, un nene y mucha energía que ¿de dónde salió? Poca de mí, los otros dos ayudaron bastante y todo sea por darle la mano amiga al necesitado (qué decir la mano, la boca, la lengua, los dientes, los labios, todo lo que pudiera rozar).
De ese evento pocas imágenes hay, mas con lo que hay en nuestras cabezas, basta.
Yo digo que por ese tipo de cosas sí vale la pena regresar al país. ¡Que no!




miércoles, 11 de agosto de 2010

La undécima de agosto.


La gloria, la dicha, los rizos míos caídos en el colchón de antaño y ella conmigo.
La tristeza, la añoranza, la pena, y todos los obstáculos para la correcta realización amorosa, fueron rotos en un momento de manos, caricias y mordidas. ¿Dónde están mis mordidas? ¡Yo me las gané!
La fecha de aniversario de mi madre es curiosa desde que estoy con mi Gato. El primer año, se presentó una inundación; el segundo, una borrachera vergonzosa; éste, el tercero, carnalidad salvaje y prodigiosa.
Felicito a todos los involucrados en estas aventuras.