martes, 10 de agosto de 2010

La décima de agosto.


El mundo no se detiene, ni los impulsos, ni tú, ni yo, ni nadie.
Yo, como muchas otras, soy de esas personas que no se detienen; sin embargo hay quienes piensan mucho antes de actuar y cuando se deciden -finalmente- es demasiado tarde. ¿Verdad?
Hay otras personas que oyen el tic-tac de su corazón y se olvidan del resto de la humanidad: son el centro del universo (todo eso en su cabeza). Hay otras que tienen el tic-tac atrofiado, pero siguen empecinados en seguir con ese corazón a punto de descomponerse y entorpecer su vida entera.
.....
Las preguntas más impertinentes y las bromas más crueles.

"¿Qué diferencia hay si no hay sexo, cuando se tiene tanto tiempo por delante, sin éste?"

"Te llamo después"
Cinco minutos después.
Ring ring.
Broma impertinente.

Estos días todo me hace llorar, todo tiene importancia, todo pesa más que mi cabeza y todo eso está sobre mis hombros. Pedí un poco de ligereza; no llegó.
¿Alguno de ustedes me puede dar un poco?
(Esto último también en otro sentido.)

Es necesario el placer y el hambre voraz por mi cuerpo.




lunes, 9 de agosto de 2010

La novena de agosto.


Un grande gusto fue el asistir al examen para obtener el grado de una amiga. Amigas van, amigas vienen y muchas de ellas permanecen. Me quedé parada, tras llegar tarde, y sólo podía pensar en la felicidad compartida con la gente que quieres, en los festejos y las sonrisas más que gratuitas. Un regalo hube de darle, mas la premura de mis acontecimientos me dejó casi sin asistir.
Gracias estas son a la gente que es sincera conmigo y que ha compartido su corazón sin dudarlo ni un instante. Gracias a todos aquéllos que me han adoptado y que fácilmente me han incluido en su vida.
Me pregunto si yo realmente he hecho alguna aportación importante para ellos.
¿Se notará el hueco de mi ausencia?


Mientras muchos van ya de regreso, yo apenas salgo. No me da vergüenza, sino tremenda emoción y agonizantes nervios.


domingo, 8 de agosto de 2010

La octava de agosto.


Caí y no quiero saber más de esa persona. Casa propia, familia y maestría (y libros en prensa). Pareciera que para eso vinimos a este mundo: para igualar y superar a nuestros padres o para repetirlos y quedarnos un poco antes o para sobrepoblar el mundo, presumir hazañas y ayudar a la muerte de los árboles. No, no es que yo esté de acuerdo en dejar de publicar en papel o que no esté en pro de "superarse" y dar un paso más allá de la licenciatura. En realidad estas dos últimas acciones me emocionarían bastante, si tuviera el interés de emprenderlas. En donde sí me da algo de tirria en en los asuntos de casa-familia.
1. ¿Alguno de mis lectores fidelísimos podría creer que se me parte el corazón porque aún no he formado un Hogar? ¿De esos hogares, de esas familias, de esas uniones, de esas... tradiciones?
2. ¿Alguno de mis fidelisísimos lectores, conocidos míos o no, sabe, cree, piensa, que mi máximo en la vida es (repito-pito) tener casa propia, familia, maestría (y libros en prensa)?
3. ¿Alguno de ustedes cree que diciéndome que ha hecho tal o cual me arderé hasta la muerte, me esconderé debajo de las cobijas por vergüenza de no haberlo hecho también o sufriré mi vida como la más mediana del mundo porque no es nada en comparación de esa otra existencia?
¿Famila? ¿Familia, familia, ésa familia? ¿Yo?
JAJAJA No. ¿Qué no se me conoce a mí?
....
Reconozco que triste estoy, pero no justo por eso. Partir he; a mis amigos vi (los que lograron llegar); pero a mi Gato, mi Gatocabrón no podré ver allá, se quedará, me iré y ambas maullaremos en distintos paralelos ¡Distintos meridianos! Eso sí que duele.




sábado, 7 de agosto de 2010

La séptima de agosto.


Emoción y nerviosismo por la fiesta de hoy y aun estoy en pijama, o mejor dicho, en ropa de sucio. Falta, falta, falta. Si vieran el desmadrosísimo que hay en mi casita. Casota, tan grandota que se pueden guardar cosas por decenios y decenios hasta que alguien más inteligente que nosotras las encuentre y decida tirarlas. Por lo pronto, las cosas están bien resguardadas (y llenas de polvo) en este gran inmueble.

MENÚ:
Pasta con verduras.
Pastel de carne.
Panqués varios.
Cerveza. (¿dónde hay un depósito por aquí?)
Pulque. (espero que no se encajen con el precio)




La sexta de agosto. ¡Olvidada!


Se me pasó el tiempo horneando, batiendo, mezclando, haciendo magia, platicando y seleccionando.
Los amigos son de gran ayuda. ¿No tengo yo derecho a verlos antes de?
Claro que sí.
Amigos viejos, amigos nuevos. ¡Vengan!

Los espero con gusto aquí, en casa:




jueves, 5 de agosto de 2010

La quinta de agosto.


Azotadez, tranquilidad, azotadez, tranquilidad. Silencio. Las miradas cruzan y ríen; dicen mucho: justo lo que se necesita saber (y todo). Gracias por darme todo, gracias por la claridad, gracias por hacerme reír con palabras que ya no comprendo. Brechas insalvables, felizmente, porque no quiero pertenecer a ese grupo que poco ha visto y que, a pesar de que verá más que yo, no tendrá referente para comparar.
Será mejor así. Una despedida no esperada que salva muchas cosas (hasta mi bolsillo). Una promesa más allá del tiempo que guiña y deja paz. Eso debe ser la esperanza (la esperanza más ligera y llevadera).
Merezco todo eso y más: lo que vendrá será sólo para mí. Gracias.




miércoles, 4 de agosto de 2010

La cuarta de agosto.


Mucha atención en la boca. El resto del cuerpo en total descuido. El cabello enredado por no lavarse; las cejas bien peludas y despeinadas; las piernas chayotudas.
Salgo de la ducha dispuesta a ser una chica linda, a olvidar el porqué he estado molesta, ¿por qué los demás me molestan? Hago lo que yo quiero o eso creo; sin embargo las más de las veces me veo en situaciones en las que no estoy cómoda y al final que quedo con ningún tiempo para lo que es verdaderamente importante.
Hacer listas, tener medidas, hacer conversiones, lavar ropa, buscar libros, cuidar de mi.
Es ahora cuando todo debería centrarse en mi y justo ahora es cuando quiero ver a todos y brindar y gritar y ofrecerme a ellos en el non sancto sacrificio.
"Ya habrá tiempo" pienso para mis adentros.
Verdadera cuenta regresiva...

Y es que de pronto me encontré tan harta, tan sin ganas de hacer nada, con tanto deseo de que alguien distinto clamara por mí. Luego llegó la tarde y lo olvidé todo; me entregué al entretenimiento que me ofrece mi amada, a sus besos y mimos. ¿Qué haré yo tan lejos de ella?




martes, 3 de agosto de 2010

La tercera de agosto


Ya agarraste por tu cuenta la parranda.
Hacer o no reunión. Hacer o no borrachera. ¿Emborracharme yo? ¡Qué más quisiera! Pero supongo que he de tener invitados en casa y no puedo faltar a mi deber de anfitriona. Mejor me aferro a otros vicios: la buena comida, los muchos amigos y gritos y gritos y GRITOS.
1. ¿Y quién se atreverá poner un pie en esta casa?
2. A punto de irme: ¿por qué insisten en pelear conmigo?



lunes, 2 de agosto de 2010

La segunda de agosto


¿Y qué pasará con el resto de mí? ¿Con mis resto? ¿Lo que dejo atrás? ¿Las vidas que han estado a mi cuidado? ¿A quien yo escogí cuidar?
¿Qué será de todos ellos en esta esperada ausencia mía?
Si acaso pudiera llevarme a uno de ellos, mas no está permitido.
Si acaso tuviera la seguridad de no extrañar ni uno de sus cuerpos.
Si acaso... ¿Las despedidas no son más que eso? ¿Quién vendrá a verme?
Hoy no fue igual y hoy fue más que igual. Hoy vino y sentí todo lo que siempre me gusta sentir: calidez, belleza, fuerza: su cuerpo entero sólo para mí (mi cuerpo sólo para ella). ¿Dónde estaremos? ¿Qué será de nosotras?
Todos se lo preguntan, quizá sea hora también para planteárnoslo; sin embargo es mejor sólo estar juntas cuanto podamos.



domingo, 1 de agosto de 2010

La primera de agosto


Lágrimas corrieron por mis mejillas al notar que ése sería mi último "bimmm" ¿alguien más lo noto? No. Al dejar de emitir sonido, sólo quería sentarme para seguir llorando o para dejar de llorar o para lograr llorar. No lo sé; no sé si fue emotivo, kitsch, sentimentaloide, lo que sí sé es que fue molesto y triste, como si en verdad ésa haya sido mi última vez.
Dicen los que saben que será muy difícil para mi dejar de cantar, que lo seguiré haciendo en la ducha, pero no, ése no es el chiste, el chiste es pararse frente al público o de menos sobre las tablas del escenario y emitir, transmitir, comprender, interpretar; cuando en la ducha se está, nada de eso sucede, sólo hay ruidos lindos.
Dicen lo que saben que encontraré con quien más cantar, pero ¿lograré hermanarme como ya lo había hecho? En este coro me costó trabajo, casi nunca me cuesta en los medios musicales, mas esta vez me dolió algo diferente, quedó el hueco; la certeza de dejar de hacerlo por un tiempo considerable. Tal vez sea el problema de volver a empezar una empresa o tal vez sea que a donde voy y por lo que voy a hacer, no habrá permiso de mí para mí, de dedicarme un poco a la expresión artística.
Me quedaré en una caja y seré ratón de biblioteca. ¡Ojalá fuera mejor de hemeroteca!


A trece días de mi vuelo a Vermont.


sábado, 31 de julio de 2010

La última de julio

Mañana es agosto, hoy es aún julio. ¿Qué me dio julio que no me han dado otros meses? Lluvia, poco sol, nerviosismo, sueño y cansancio. Julio me ha roto un poco y ha empezado a arruinarme. Busco cosas necesarias para el viaje y trato de deshacerme de las innecesarias, de los pesos del corazón, los corajes, las faltas y las ausencias. ¿Dónde estás ellos que no poco he invocado? ¿Será buena idea volver a convocar a la gente? ¿No es acaso mucho ruido y pocas nueces?
¿Quién tiene interés verdadero? ¿Quién dice no hay problema, allí estaré? Pocos y son los que en realidad quiero, los mejores de mi vida.
De repente, al tratar de soltar mis amarras, llega algo y me pregunta por mis quereres. ¿Se los digo todos? O dejo de abrumar a la gente.

Catorce días para tomar mi vuelo hacia Vermont.


martes, 27 de julio de 2010

Los nervios y las no despedidas.


Unos sí, otros no. El cielo partido en dos y decir poco o nada sobre los planes. ¿Vale la pena?
Las conversaciones sostenidas por largo tiempo con pocos bemoles ¿los becuadros? Quisiera ser más que una niña, más que una ternura irreconocible en la noche-día, quisiera ser fierecilla andante y poderle hincar el diente a todo el que se me antoje (aunque realmente hay pocos que en verdad pueden antojárseme). Depredar.
Dejar un pequeño pedazo de mi atrás (dejarlo aquí) y conocer, romperme la cabeza con los retos, hacer nuevos corajes, intentar zambullirme. Todo para abandonar eso también. No desear. (¿Eh? ¿Cuándo escribí "no desear"?)
Verdaderamente, estoy en blanco.

miércoles, 21 de julio de 2010

Desvanecer

Carlos Miguel Prieto y yo antes de la función de la 2da. Sinfonía de Mahler del sábado 17 de agosto con la Orquesta Sinfónica de Minería.

Ah, después de los conciertos, una semana para no cantar y pasarla bien con quien quiere pasarla bien conmigo. (Con quien no quiere, pues ni le digo)
Sigo soñando que me quedo, que me voy, que alguien habla, que mis mascotas, que peleo, que amo, que me reconcilio. Abro los ojos y tengo que irme a ensayo, cantar, platicar, cotorrear, salir corriendo, hacer pipí, tratar de no mojarme y ser lo más feliz posible.
De repente, algún oscuro pensamiento cruza por mi mente y me deja perpleja ante la idea de las gotas que escurren fuera del transporte público, que no me dejan ver con claridad la aburrida avenida de los insurgentes y que me molestan tanto. Luego lo abandono todo y corro hacia mi último transporte, el que ha de llevarme a las alturas húmedas de mi hogar y hago una corta parada para comprar un panquecito de queso que me quita el hambre.
En la casa hay comida, calor y felicidad. Todo es mejor que el Olvido. ¿...?

jueves, 15 de julio de 2010

Ganas de escribir.


La gente extraña desaparece con el tiempo y vuelve con el viento, luego el viento se retira y la gente extraña se asienta, se manifiesta en forma de polvo incómodo y es menester barrerlos, moverlos de su quietud acechante o alejarlos con la humedad del trapo frío e indiferente.
A la gente se le extraña por no ser lo que era o por pretender ser lo que es o por haber sido lo no hecho. ¿Cómo se les puede borrar de la mente? ¿Cómo se les puede dejar de enunciar sin querer en cada párrafo constante de vida?
Los maniáticos que vienen y me hacen reír; ojalá estuviera más tiempo cerca de ellos, para deshilachar el tejido sucio de memorias que no valen ya ni para trapear el suelo lleno de pintura que dejó la última remodelación del hogar. Pero no, en menos de un parpadeo me quedo sola, jodidamente sola, disfrutablemente sola y conduzco por la vía directa a las alturas, escucho mi grupo favorito y anhelo que no haya más de ese silencio incómodo que retuerce mis tripas, cual si hubiera sido víctima de una bomba de mole, coco fresco y agua de jamaica.
No estoy más sola; llegaron los otros habitantes del hogar; sin embargo sigue el silencio (y crece malignamente el frío que estornuda mi nariz y tapa).


¿Cantar es la única salida que tengo hacia la paz mental?

Aquí las amigos coralistas y yo.


jueves, 8 de julio de 2010

Abfahrt


El ticket comprado.

¿La partida? 14 de agosto.

Los interesados pueden comunicarse a ya saben bien donde.

¿La razón?

Los interesados pueden saberla si se comunican.

De otra manera, es difícil que suelte la sopa (si no la he soltado en más de un año...)



martes, 6 de julio de 2010

Sobre Eliza de Mambrú y otras comunidades.


La conocí hace poco, tal vez hace más que poco, como alumna mía de alemán. Desapareció un rato, mas no del todo, pues tenía participaciones especiales en aquél lugar laboral. Después decidimos integrarnos en actividades libres, charlar, reír, respetarnos. Nos volvimos amigas, de esas naturales y tan lindas; nos fuimos conociendo más; nos vamos conociendo más.
Quisiera conocerla más.
Tenemos un lazo raro, familar-jocoso, de esos que son elásticos-flexibles-comoditos.
Me invitó a su fiesta de cumpleaños y allí conocí a los suyos, los de su comunidad exótica; son menos exóticos de lo que pensaba, ¿habrá sido su consciencia de grupo la que hizo que me sintiera cómoda?
Me da gusto que tenga cuates que la respalden.



lunes, 5 de julio de 2010

stagnierte Frau: besser zu fliegen


Hoy mismo fijaré mi fecha límite. Agosto será. Mientras la hora llegue, estaré escribiendo y soñando y esperando a que las cosas se resuelvan solas, como sola he procurado resolver todo.
He padecido un tanto, me he arrepentido de muy poco, me han ofrecido disculpas una vez ... dos veces, me han mandado saludos, se han acordado de mí, me han levantado en un pedestal y derrumbado al día siguiente.
Sigo en pie y lo mejor de todo es que yo soy la que se va y lejos. ¡Ah, bendita distancia!


¿Por qué arrepentirse? ¿Por qué lamentar el estar lejos? Si cuando reclamo un poco de tiempo de algunos de mis amigos, no aparecen jamás. Nadie notará que me he ido.

sábado, 3 de julio de 2010

viernes, 2 de julio de 2010

La que siente mucho y no dice nada


Acá está la poseedora de un millón de cabellos rizados, enredados y locos. Acá está la que tiene las complicaciones más simples del mundo. Acá está la mujer loca que promete y hace por cumplir. Acá está la que decidió ceder para ser feliz. Acá está la que se ha vaciado poco a poco hasta cansarse de ser ella. Acá está la que busca y poco encuentra pero, cuando persevera, alcanza algo (aunque no siempre lo deseado). Acá está ésta.


Y aquí están los premios, los deseos, las angustias, las penas, los silencios, las huidas, las idas, las venidas.
La oscuridad en pleno día. El todo y la nada conversan en una banca, ríen de Ella y de seguro traman más trampas y tropiezos contra sus trashumantes pensamientos. Terrible.

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¡Ah,cómo lo siento! No puedo escribir sobre lo que en verdad acaece, ni sobre mis planes futuros, ni sobre los truncos, ni sobre los troncos. Como muchos en mi vida, también quisiera escapar de mí un rato y dejarme de tanta censura.