sábado, 22 de mayo de 2010

Caminares...


Camina poco y mira lo bello, lo que está dentro, lo que está fuera y aquéllo. ¿Tendría yo el valor de hacer lo mismo? ¿Tendría por qué? Nada debo y mucho temo que no sabría que hacer en situación semejante; supongo que no saldría victoriosa en lo absoluto y sí, bastante pisoteada. Parece que mi imagen importa mucho en realidad; parece que "el qué dirán" tiene más peso de lo que antes habría aceptado.
Hoy lo acepto.
Ya sin máscaras y con esta sola apariencia, en el momento en que se me sea descubierta, seré corrida de toda vida buena. ¡Ay!
¡Ay! ¡Pero cómo se me antojaría comprobar, probar, obrar, otras maneras semejantes de los ojos no tan míos, de los ojos que siempre se engañan con distintos andares! ¡Ay, pero allí estaré!

jueves, 20 de mayo de 2010

Calabazares...


Tuviera yo la certeza de algo, sólo algo, y fuera tan feliz como aquel día en que los pesares se fueron por un instante. Pero todo parece tan confuso y bueno, sólo bueno por momentos cortos, porque el resto del tiempo me veo envuelta en los velos más sucios que me puede brindar un mal entendimiento.
Llegara finalmente la buena nueva para levar anclas y hacer mis placeres, tendría yo pretexto para ser otra por momentos dichosos y tibios (o fríos). Fuera objeto y sujeto de maravillas varias y terminara por recoger todos los bienes de la gente y los ayudara a todos con sus penas.
Mas no, tal pareciera que el destino se empeña en tenerme en este lado obtuso, pesado, majadero y sucio, donde los temores están a la orden de cualquier hora ¿y los temblores? Los temblores fueran ayudados por más de uno que, como yo, quiere verdaderos renaceres, no sólo decires-renaceres.

jueves, 13 de mayo de 2010

Pensares...

Contengo, retengo, no tengo, ¿tendría?
Los silencios largos ahogan la noche, que se va enfriando, según transcurre. Las mismas vueltas, ¿que nadie es indispensable? Lo sé: Nadie cambia.
Las espirales me hacen vomitar. ¿No podría ser solamente un mechón de cabello mío enredado en un dedo? No. Es todo el montón de cabello enredado lo más posible, molestándome como antaño: estorbándome.
¿No puede haber simpleza en mí?
¿Por qué no existe la fórmula mágica para la ligereza?




Zurückhaltend bin ich.


sábado, 1 de mayo de 2010

Las cosas lindas, las cosas simples.


La primavera, la vida y sus calores. Las decisiones que no están en mis manos y las que sí lo están. Los cambios hormonales y las descargas físicas necesarias. La bendición de ser mujer, ahora sí, y dejar tus problemas de lado por el dolor de cada mes. ¡Qué alivio dejar de pensar! ¡Qué bello dejar todo atrás! Aquí es cuando el sufrimiento físico vale la pena.
Sigo buscando chispas, sigo tras el aire, enloquezco con Vivaldi y después, al finalizar el día, de camino a casa, no estoy sola, porque ellas, tan pequeñas están conmigo y bailan al son que yo les canto. Llego a casa, abro la puerta, dejo mis cosas, busco una maceta y una palita; las siembro. Son tan bonitas. Las nomeolvides que compré porque leí mucho Kundera, porque mi Gato es SymbelmyneAgnes, porque quise hacer muchos homenajes, porque son un reto personal, porque no me gusta estar sola y quiero muchos amigos con quienes jugar, porque espero que mis amigos, los más queridos, vuelvan a mí, porque siempre permanezco y espero con la mayor impaciencia por ellos, porque sí los quiero, porque me son deliciosos, porque, en lo que regresan, siempre es buena idea tener una buena ocupación: ¡Qué mejor que con mis amigas las plantas!
Que todos mis amigos recuerden las cosas más lindas: las más simples; las que los hacen felices y sepan regresar a este lado de la vida, donde siempre aquí yo estaré.

jueves, 29 de abril de 2010

Pensamientos recurrentes


Que si la atención, que cuánta necesito, que si doy demasiado, que si doy muy poco. ¿Y cuánto pido? ¿Cuánto más puedo pedir a cambio?
Pareciera que en estas cuestiones no se puede pedir nada a cambio, que todo se da libremente, que el tiempo, las complicaciones, los cortes del tiempo y
del espacio, los planes, todo se hace en función de nada y simplemente se es y punto.
¿Cuántas relaciones destructivas puede soportar una mente como la mía? ¿Cuántas vidas se pueden cruzar con esta? ¿Cuántas significantes tienen un significado verdadero?
Debiera ya estar durmiendo. Estoy en la cama con los ojos entrecerrado, pero algunos pensamientos no me dejan descansar a gusto. ¿Qué es un trampolín?
La Paleta horrenda, ya siendo lapaleta, me dijo alguna vez que yo no sabía estar sola. Yo le respondí que mentía, que yo había sido sola todo el tiempo y que después aprendí a hacerme de hermanitos. ¿Quién habrá dicho la verdad? ¿No sé estar sola? ¿O todos son mis
hermanitos?
Este monstruo de atención que carcome el tiempo. Este Saturno enorme sobre las cabezas de quienes deseo y todas las incoherencias que podría estar escribiendo en este momento, sólo porque escribir en teclado es más ágil que a mano y porque en verdad deseo ser leída por quien sea.
Que la actividad vuelva, que los cantos borren de mi mente todos los malos pensamientos, que las notas lo abarquen todo y vuelva yo a ser medianamente contenta, que todas mis adicciones (sexo, música, endorfinas, sonido) sean saciadas pronto; sino enloqueceré.
¿Cómo es que yo soy la que siempre se queda? ¿Cómo es que yo siempre soy la que se quiere ir?
Mis juguetes.


¿O soy yo el juguete de todos? ¿O no merezco yo ser jugada por alguien?
Cierta persona habló de los defectos de mi voz y me recomendó a su maestro. Yo, asustada, corrí de ella, porque no quise más ser escuchada. Después me dijeron que no le hiciera caso, que era mentira, que siguiera con el camino que había elegido, que no había necesidad de pánico, que era imprudente y estúpida. Es imprudente y estúpida, tiene comentarios desatinados y groseros. Me enojé tanto, porque yo siempre ando con cautela con todas las personas y ya mucho tiempo después, cuando finalmente he tomado alguna confianza, les empiezo a bromear pesado, pero siempre sobre temas permitidos; jamás sobre masa corporal, gustos literarios, religión o amor verdadero. ¿Quién era ésa para meterse en mis asuntos sin conocerme? Todo mi esfuerzo mental de repararme la voz casi echado pa'bajo por una mujer que no respeta el tempo que se le impone en una lectura musical.
Después lo vi todo: El afinador con oficio de coralista soy yo, pero ¿no soy algo más?
¿No soy algo más? ¿No puedo ser algo más? ¿Me tengo siempre que quedar con los más sentimientos contenidos en mi pecho para no molestar, ahuyentar, importunar, entristecer a mis afectados?
Wäre ich immer zurückhaltend? Warum sollte ich? Quatsch!



miércoles, 28 de abril de 2010

Que desaparezca el mundo y que sólo yo exista.
La que está hecha para esperar soy yo.

La que contiene al mundo.

martes, 27 de abril de 2010

Esta risa, la más falsa.


Esta risa, la más falsa, que no esconde nada más que un pasmo del que no puedo salir con facilidad. Esta risa, la más falsa, que no me deja respirar tranquila, ni transpirar, ni suspirar, ni nada. Esta risa, la más falsa, que me enseña los dientes rotos por las caídas y peleas contra mi propia sombra. Esa risa, la más falsa, que me echa en cara todos mis dichos no hechos y que me echa en cara el desconsuelo por confianza en las promesas rotas.

No más juegos.


miércoles, 21 de abril de 2010

El juego VII


Y pretender que no estoy aquí, que todo fue solamente una imagen en mi cerebro, o imaginaciones tuyas. Pretender.
Jamás tú y yo estuvimos juntos en la calle, ni miramos pasar los autos, ni estuvimos en absoluto silencio. Jamás.
Será acaso que nosotros dejamos de oír los mares de la luna y nos quedamos ciegos y recogimos nuestros restos con las bocas desdentadas. Será.
No puedo asegurarte nada, no puedo. No debo seguir el juego, no debo. Hago caso a las emociones o las dejo a un lado o las reciclo o las creo o soy una adicta sin remedio. No puedo.
Tic tac de las sirenas que se ahogan con el viento y esparcen sus tibias muecas de cansancio. Las conoces y sabes que son ciertas, casi tan ciertas como el día, ése día, que logramos todo en tan poco tiempo.



lunes, 19 de abril de 2010

El juego VI


Los días son relevantes; los días mejor que pasen sin serlo, sin ser días.
O que los días lleguen y escupan todo lo que tienen y se marchen tan pronto como llegaron.
O que los días no lleguen cuando se les espera y sean ¡una gran sorpresa!
O que vengan, que permanezcan y lo borren todo. La noche.






Quizá es ese momento, en que los días hagan lo que mi antojo dicte, deje de sentir emociones.
O quizá, las tenga nuevamente.


jueves, 15 de abril de 2010

El juego V


¿Qué pasaría si uno fuera uno y otro? ¿Qué pasaría si todos pudiéramos leer nuestras mentes?
¿Qué pasaría si nuestros secretos se revelaran un día? ¿Si fueran sólo los míos? ¿Me odiarían?
He experimentado ya el rechazo de mis semejantes, de mis amores más grandes. ¿Lo soportaría de nuevo? ¿Habría quien me diera cobijo como la primera vez?
Sería la primera vez; sería tal vez la última; tendría las complicaciones más felizmente compradas a mis espaldas; o quizá tendría los peores sueños de mi existencia.
- ¿Cómo saber?
- Sólo abriendo la caja.
Sobre mis obsesiones, sensaciones y pérdidas, sobre ellas y muchas más cosas me he dedicado a escribir en este y en tantos otros diarios llevados y terminados. También me pregunto, si dejara de escribir, ¿Me volviera loca? ¿Caería en las drogas? ¿Sería suicida?
- ¿Cómo saber?
- Sólo abriendo la caja.

*____*

¡Felicidades a todos los participantes de mis diarios!

martes, 13 de abril de 2010

Bocadito


Justo ahora me acabo de echar un bocadito.
De niña, muy niña, antes de cumplir los cinco años, mi madre apenas si me daba carne; ¿dulces? ¡Ni pensarlo!
Así que no comía postres procesados (si hasta mis fresas con crema tenía miel. ¡Miel qué horror!)
Después, pocos años después, llegó un postre a mi vida: Las brochetitas.
Mi madre metía en popotitos de jugos Boing un pedazo de plátano, una fresa y un chocolatito y luego los metía al refrigerador. Como era casi mi único postre, era mi favorito.
Cuando nos mudamos del Poli, el postre quedó en el olvido... hasta ahora.
Y es por eso que presento aquí la miniversión de la brochetitas, llamada "Bocadito" y he sido muy feliz al comerlo.

sábado, 10 de abril de 2010

El regreso de las no chorchas


Durante el regreso de las no chorchas me encontré con sierra y flora de la región Tamps-SLP y pude hacer algunas fotos divertidas y veloces. ¿Por qué no hay fotos de Vicky Rach? Digamos que el ambiente de terror de la ciudad no se prestaba para dar una caminata con fines de capturar estampas y no es que me haya tocado "la de malas" en medio de los balazos, pero el silencio de las tardes me daba desconfianza y mejor hice por leer a Kundera, que mucho bien me hizo.



Las actividades que tanto me gustan de Vicky Ranch no tuve: ni ir al mercado, ni ir al agua, ni caminarle por la de Carrera y soñar que vivo allí. No vi ni chorchas, ni pepinillos, ni queso menonita, ni mangos, ni naranjas.
Fue triste sentir cómo Vicky Ranch ya no es Ranch; cómo perdió esa atemporalidad, que yo tanto gozaba; cómo ya casi ni Vicky es. Mejor dejar de recordar que alguna vez existió un lugar así; mejor ahorrarme dolor.


E hice mejor por molestar a la tía que va que vuela para ser "beata" de iglesia; hice por visitar a la prima con sus dos hijas loquitas que me cayeron retebien; hice por visitar a la tía que nunca quise y que ahora sufre una triste enfermedad; hice por visitar a otra prima, hermana de la prima de las dos hijas, y ver cómo ella sí no es feliz (a diferencia de su hermana); e hice por regresar con mi padre y madre y manejar la mitad de camino.

Por primera vez me sentí feliz de regresar a "mi ciudad es chinampa en un lago escondido".

viernes, 2 de abril de 2010

Sobre mi partida no definitiva

Tu partida
Gonzalo Curiel

¡Ay qué amargura dejaste en mi vida!
¡Ay qué fatiga de angustia y dolor!
¡Cómo me duele, mujer, tu partida
hacia no sé qué otro puerto lejano de amor!

¿Quién borrará de tus labios mis besos?
¿Quién mis caricias te hará olvidar?
Yo sólo sé que te quiero en secreto, tú,
si me olvidas, tendrás que llorar.



Estoy escuchando canciones mexicanas de los años 30's en Radio UNAM del am. El mundo será muy triste cuando deje de existir el fidelísimo am. ¿Por qué no tener todas las opciones para oír?
Hoy tantas mujeres me desearon bendiciones, ¿habrán sido mis chinos?
¿Qué significan tantas bendiciones enviadas? ¿Que creen en eso? ¿Que me auguran buen viaje, buen café, buena compra, buena digestión? No lo sé; sólo espero que sus buenos deseos se hagan efectivos y yo sólo sufra por mis desvaríos y no por el tercero, ajeno, desconocido u ojete.
Pronto me alejaré de estos centros sureños e iré al noreste caluroso, para volver pronto -supongo pronto, a más tardar el miércoles- y mostrar después fotos o contar alguna anécdota que valga la pena. (¿Y si ninguna vale la pena?)
Mi partida no definitiva, ¿tendré alguna vez alguna partida definitiva, que no la muerte? ¿Será que algún día logre escapar del país este? No queda de otra que ser paciente y medio sonreír al escuchar las canciones verdaderamente viejitas de la radio y tal vez dejar escapar alguna lágrima en ánimo felizmente kitsch.

miércoles, 31 de marzo de 2010

Bendita, bendita ignorancia.

A veces soy sólo una chica; a veces hago todo sin preguntar y disfruto del sol (poco sol, en realidad) primaveral. A veces digo la verdad y no me creen.Hoy supe que quiero dejar de querer a Alguien, que ojalá no necesite más de verle, que ojalá estuviera más tranquila (como hace años) por no saber nada de él.
A veces no quisiera ser más que un gato, como la mía, sin más preocupaciones que comer, tomar agua, molestar a mi dueña y dormir. ¿No es buena idea?
Dejar que el tiempo pase y me arrastre... ¿Qué no he hecho esto todos estos años?

Quisiera desaparecer.

Por eso, querida ignorancia, ven a mí; llévame allá lejos al norte y no me regreses hasta que tenga grandes hoyos en la cabeza donde se puedan meter monedas del tamaño de los $1000 de Sor Juana. ¿O qué otra cosa más podría caber?
Ser feliz y ya, sin esperar nada, porque las expectativas sólo erosionan los recuerdos y los saberes que alguna vez se adquirieron. Es cierto, sí, que ya poco sé de lo que se supone que aprendí. Si tan sólo también olvidara que alguna vez supe algo...

jueves, 25 de marzo de 2010

El maldito vicio

Desde que tengo memoria (casi) no he tenido otro vicio que el sexo. Sufro síndrome de abstinencia, es necesario, es obligación, es lo que se debe hacer conmigo. Lo-que-se-debe.
¿Cómo quitarme el maldito vicio?
De todos modos es vació.
De todos modos es sinsentido.
De todos modos en algún momento se quitará.
De todos modos lo olvidaré paulatinamente.

¿El problema es la reproducción?

miércoles, 24 de marzo de 2010

Des-encanto


Las palabras no me gustan ya nada desde que escribo sobre lo mismo. Las palabras. ¿Qué si son éstas y no las otras? ¿Qué si nunca digo lo que en verdad digo? ¿Qué si lo que siento es una farsa? ¿Qué si me engaño a mi misma? ¿Qué?
Si todo esto fuera verdad y no fuera más que un sueño; si mis pensamientos pudieran ser leídos e interpretados; si la oportunidad llegara. No, sólo vivo en la fantasía de ser dueña de mi propia vida, de mis palabras, de mis sueños, de mis pensamientos. Soy un reflejo.
Poco quisiera escribir ya, mas si dejo de hacerlo, temo que enloqueceré por completo.
Recuerdo el día en que empecé a escribir un diario, un diario rojo que me regalaron en la escuela. Al principio pensaba que era diario, después fue semanario, después 'mensuario'; ahora es casi anuario. Sigo escribiendo con regularidad en todas partes, como si fuera importante, como si fuera imposible quedarse callada y contener todos los sentimientos, frustraciones y juegos.
¿Quién quiere compartir un epistolario?
Lejos de mi vida, de mi amor y mis deseos. Estoy tan lejos en este momento.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Una mujer como yo...


... Sería insoportable para tantos, por mis razones, por mis interrogantes, por mis inseguridades, por mis ensoñaciones; porque pido mucho y doy más a cambio; porque no puede haber simpleza a mi alrededor, muy a pesar de la mía; porque tengo siempre dudas y anécdotas para ilustrar.
¿Quién más soporta a una mujer como yo que unos cuantos? ¿Cuántos otros cuantos pueden conocerme más allá de mis ligerezas? ¿Quiénes, de los que dicen conocerme, se atreven a ir más allá conmigo? ¿Quiénes otros dejan su miedo natural hacia mí y me enfrentan?
Pocos. Ni los más experimentados se dejan de tientos y me tratan simplemente.

Let's face it (como dijera Sumer Glau en TSCC):
I'm a scary robot (women).

martes, 16 de marzo de 2010

El juego IV

Fueron tres buenos y divertidos días a su lado. Viaje, plática, comida, mercado, amor. Me gustó el regalo inesperado que me dio; me gustó que se quedara un día más conmigo. (Aunque no me gustó su simpatía por los humanos en Mononoke Hime y mucho menos, su simpatía por Lady Eboshi, pero ¡qué se le puede hacer! Mirarla un poquito feo, tal vez).
Gracias Gato, mi más tierno amor.